Fuente: ESPN
Los Knicks continuaron su ruta ganadora en el Frost Bank Center de San Antonio, sumando su decimosegundo triunfo en fila en postemporada. Lo que no le pasó a los Spurs frente al Thunder en Finales de Conferencia, pasó ante New York en el comienzo de la definición de campeonato. Porque hoy, en su propia casa, ante su gente, San Antonio sufrió un pecado de juventud y New York hizo valer su experiencia.
Para los Knicks, las series perdidas, los partidos sufridos, las lágrimas derramadas a lo largo de los años, sirvieron como escalones para lograr victorias como la de esta noche. Falta una eternidad, pero ganar la localía, de entrada, es una grandísima noticia en la Gran Manzana.Las Finales de la NBA están 1-0 para los Knicks y la noche será larga en las inmediaciones del Madison Square Garden. He aquí las cinco claves del triunfo para abrir las Finales de la NBA.
Parecía que podía ser OG Anunoby su defensor primario, pero finalmente el trabajo cayó en manos de Towns. Y su juego, en ese apartado, fue brillante. Limitó al unicornio francés a solo cuatro tiros a tres metros o menos del aro. Y sus estadísticas fueron muy bajas: 2-11 en tiros de campo, 6-7 en libres y cuatro pérdidas de balón frente a él. Fueron seis pérdidas en total, un número muy grande para un jugador de su nivel.
En ataque, siempre que lo tuvo enfrente, lo atacó para desgastarlo. Por supuesto, hubo ayudas para cortar el camino de Wemby al aro, y no fue el único que lo controló (en parte, también hizo muy bien su trabajo Mitch Robinson), pero lo de Towns fue de excelencia. Seguramente Mitch Johnson deberá revisar el video para ajustar en 48 horas para el Juego 2, considerando que donde más daño hace el equipo es en la carga constante a la pintura.
Los Knicks llegaron a perder por 14 puntos. Parecía que el partido se iba, pero mantuvieron el enfoque, ajustaron la defensa, lucharon posesión a posesión sin desesperarse y lograron algo fundamental para ganar el partido: cortar la transición luego del rebote de los Spurs, pura kryptonita para cualquier rival que se ponga enfrente. Un dato gentileza de ESPN Stats: New York permitió solo tres jugadas en transición en todo el segundo tiempo tras permitir 16 en el primero.
Ralentizar el juego y evitar que corran al otro costado fue un objetivo de los Knicks -y lo seguirá siendo- que se cumplió a la perfección. En el medio de la tormenta, enderezaron el timón y ganaron el juego. Un dato: es el séptimo regreso de doble dígito en el segundo tiempo de New York en las últimas dos postemporadas, el máximo por lejos de la NBA. Ningún otro equipo tuvo más de tres casos en ese período de tiempo.
Tomémoslo, entonces, como una marca registrada.
