Santo Domingo, RD.– La cuadragésima primera edición de los Premios Soberano 2026 culminó la noche de este miércoles con la máxima distinción para el veterano comunicador Jochy Santos, quien recibió el Gran Soberano. El evento, celebrado en la sala principal del Teatro Nacional Eduardo Brito, reunió a la élite del entretenimiento en una gala que combinó nostalgia y técnica.
La Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) y la Cervecería Nacional Dominicana reafirmaron el valor de la premiación como el principal referente cultural del país. El despliegue escénico de este año destacó por una producción que integró con éxito la tradición del espectáculo en vivo con las nuevas tendencias de consumo digital.
En el ámbito musical, Héctor Acosta «El Torito» se alzó como uno de los grandes triunfadores de la noche. El artista obtuvo las estatuillas por Merengue del Año con el tema «Se puede» y Merenguero del Año, consolidando su vigencia en el gusto popular.
Por su parte, el bachatero El Chaval de la Bachata fue reconocido como el máximo exponente de su género en esta edición. El salsero Yiyo Sarante repitió su dominio en la categoría correspondiente, mientras que la música urbana vio brillar a Shadow Blow como artista del año.
La categoría de Revelación del Año recayó sobre Dalvin La Melodía, quien logró superar a fuertes competidores de la escena típica y cristiana. Este reconocimiento marca un punto de giro para las nuevas figuras que buscan un espacio en la industria nacional.
La producción cinematográfica también tuvo sus protagonistas definidos durante la velada en el Teatro Nacional. El drama «A tiro limpio» y la comedia «Medias hermanas» se repartieron los honores principales, evidenciando la diversidad de géneros que actualmente produce el cine local.
Asimismo, los cineastas Yoel Morales y Manuel Raposo fueron premiados por su destacada labor técnica y creativa en la cinta «Bachata de Biónico». Estos galardones subrayan el crecimiento constante de la cinematografía bajo la ley de fomento a la industria cinematográfica.
En el renglón de comunicación, Santiago Matías (Alofoke) reafirmó su influencia masiva al ganar como Youtuber del Año. El influyente comunicador también cargó con el Soberano del Pueblo, premio que se decide mediante la votación directa de la audiencia digital.
Las figuras establecidas de la televisión local, Luz García y Alicia Ortega, mantuvieron su vigencia al triunfar en sus respectivas categorías. Sus victorias en variedades e investigación periodística confirman el respeto que mantienen los formatos tradicionales frente a la evolución mediática.
La celebración de los Premios Soberano 2026 en Santo Domingo ocurre en un momento de transformación para la industria creativa nacional. La transmisión, liderada por Color Visión y Univisión, alcanzó niveles de audiencia récord en el mercado internacional.
Este despliegue técnico subraya la capacidad de la República Dominicana para producir eventos de estándar global. El impacto positivo se extiende al turismo cultural y la denominada economía naranja, posicionando a la región como un referente de excelencia en el Caribe.
Durante su discurso de aceptación, Jochy Santos hizo un llamado al respeto y la elevación del nivel en la comunicación dominicana. El mensaje del «Hombre Divertido» resonó con fuerza tras más de 50 años de una trayectoria impecable y libre de escándalos.
La gala también rindió un emotivo tributo In Memoriam al merenguero Rubby Pérez, con una participación especial del Grupo Barak y Martha Heredia. Este segmento fue uno de los momentos más aplaudidos por la carga emocional y la calidad vocal de los intérpretes.
Hacia el futuro, Acroarte enfrenta el reto de equilibrar la tradición de los gremios artísticos con la vertiginosa evolución tecnológica. La presencia protagónica de las plataformas digitales en la alfombra roja este año marca el inicio de una nueva era para la institución.
El drama «A tiro limpio» se destacó entre las producciones cinematográficas.
El público eligió mayoritariamente a Santiago Matías (Alofoke)
En la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, Santo Domingo.
