Santo Domingo.- El panorama político en Venezuela durante este primer bimestre de 2026 presenta una configuración sin precedentes en la historia contemporánea de la región. Tras los sucesos de enero que desplazaron a Nicolás Maduro del ejercicio del poder, el país se encuentra bajo una presidencia encargada encabezada por Delcy Rodríguez, mientras la figura de la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, se consolida como la fuerza motriz de la transición democrática definitiva.
Esta fase de «interinato» del chavismo residual, validada por instituciones locales bajo extrema presión internacional, busca navegar entre la necesidad de una Amnistía Nacional y la exigencia ciudadana de elecciones generales libres en el corto plazo.
De la captura de Maduro a la presidencia interina de Delcy Rodríguez
El año 2026 inició con una fractura total en la cadena de mando venezolana. El 3 de enero, una operación liderada por fuerzas estadounidenses logró la captura de Nicolás Maduro bajo cargos de narcoterrorismo, trasladándolo a territorio norteamericano. Ante la falta absoluta del mandatario, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) designó a Delcy Rodríguez Gómez como presidenta encargada el 5 de enero, en una movida interpretada por analistas como un intento de evitar el colapso total del sistema administrativo.
La gestión de Rodríguez se ha definido como un gobierno de carácter «absolutamente temporal», con un plazo inicial de 90 días prorrogables. Durante estas semanas de febrero, la presidenta interina ha centrado sus esfuerzos en proponer una Ley de Amnistía que incluya la liberación de presos políticos, buscando así una salida negociada que evite un conflicto civil a gran escala.
El liderazgo de María Corina Machado: Nobel de la Paz y esperanza democrática
En la acera opuesta, María Corina Machado ejerce un liderazgo que trasciende la política partidista. Tras ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz a finales de 2025, su voz se ha convertido en el referente moral para la comunidad internacional. Machado ha sido enfática en que el proceso iniciado en enero es «irreversible» y ha cuestionado la legitimidad de un interinato prolongado de Rodríguez.
El respaldo popular hacia Machado es masivo en este febrero de 2026. Según los sondeos de opinión más recientes, la líder opositora cuenta con un 67% de aprobación, frente a un 25% que mantiene la actual presidenta encargada. Para Machado, la prioridad absoluta no es la amnistía selectiva, sino el establecimiento de un calendario electoral transparente para renovar todos los poderes públicos en un plazo no mayor a 24 meses.
La presidenta encargada es Delcy Rodríguez Gómez, quien asumió el cargo el 5 de enero de 2026 por disposición del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos.
Machado no ha asumido un cargo oficial dentro de la estructura actual del TSJ, sino que actúa como la líder de la oposición democrática. Su estatus como Premio Nobel de la Paz le otorga la autoridad para supervisar el proceso de transición hacia elecciones libres.
