Zamira Espinosa/ corresponsal en Nueva York
Nueva York.– La filial en Nueva York del Círculo Dominicano de Locutores (CDL) enfrenta una fuerte crisis interna luego de que un movimiento integrado por miembros activos denunciara públicamente que el actual presidente, Germán Batista, intenta perpetuarse en el cargo tras cerca de diez años al frente del gremio.
A través de un comunicado dirigido a la membresía y a la opinión pública, el grupo que impulsa la “liberación institucional” de la entidad advirtió que no permitirá maniobras que, a su juicio, atenten contra la democracia interna y la alternabilidad en la dirección.La dirigente Magalys Medina, vocera del movimiento, fue enfática al señalar que “la democracia no se detiene, no se condiciona, no se secuestra; cualquier intento de frenarla, retrasarla u obstaculizarla constituye una violación directa a los principios que rigen nuestra organización”.
Medina sostuvo que la permanencia prolongada de Batista en la presidencia representa una vulneración a la voluntad de la membresía.
“Durante años hemos soportado el daño institucional de quien se comporta como si fuera dueño absoluto del gremio. Y una muestra de y tampoco ha presentado el informe económico anual correspondiente”, denunció.
Proceso electoral ya fue iniciado
El movimiento aseguró que el proceso electoral correspondiente al año 2026 fue formalmente iniciado mediante una Asamblea Extraordinaria, cumpliendo con los mecanismos estatutarios establecidos.
En ese sentido, advirtieron que cualquier intento de frenar, retrasar o alterar el calendario electoral “constituye una transgresión directa a la voluntad colectiva de los miembros”.
íRechazan injerencias externas
Asimismo, el grupo expresó preocupación por la intervención de Ana Daisy Guerrero, expresidenta del gremio y actual asesora, al considerar que su participación no debe convertirse en un mecanismo de influencia para modificar o detener un proceso que ya fue debidamente iniciado conforme a los estatutos.
El Círculo no es patrimonio personal”
Los denunciantes recalcaron que la filial no es propiedad privada de ningún dirigente y que la voluntad colectiva de la membresía no puede ser ignorada.
“Advertimos con firmeza que los miembros están atentos y no permitirán maniobras dilatorias ni decisiones que contravengan los principios democráticos que sustentan nuestra organización”, indica el comunicado.
Exigieron respeto irrestricto al proceso electoral, transparencia institucional y garantías de igualdad para todos los aspirantes.
“New York merece un liderazgo legítimo, elegido en un proceso libre y transparente. La democracia gremial se respeta, la institucionalidad se defiende y la alternabilidad se impone como principio, no como opción”, concluye el documento.
